jueves, 7 de julio de 2016

Segundo Piso: Ascendiendo el edificio del amor de pareja: Seguridad y Paciencia

Cuantas veces no hemos estado en una relación que no funciona, donde nos sentimos prisioneros, o en la que no nos sentimos amados, no siempre es fácil decidir que hacer al respecto. Si de verdad amamos a esta persona, tomemos un tiempo para analizar la situación, todos los problemas vienen de los cimientos de la relación, por eso debemos evaluar cada uno de estos pilares fundamentales. Sin olvidar tomar en cuenta que no todas la relaciones tienen potencial de ser, existen relaciones destinadas a finalizar o simplemente a nunca existir, por lo que debemos ser objetivos en la evaluación de esta.

Comienza el ascenso: Segundo Piso

Recapitulemos un poco los temas tratados en el capítulo anterior, hablamos de encontrarnos con nosotros mismos en el primer piso del edificio de las relaciones de pareja, sacar del sótano todas las viejas emociones que ya no son necesarias, escucharnos y conocernos. Es imperante crear espacios cómodos en este primer piso, pues estaremos regresando a el una y otra vez todos los días por el resto de nuestras vidas, debemos sentirnos cómodos y a gusto en el, es un sitio donde cultivar el hogar que queremos.

Así es como tomamos la escalera y comenzamos a ascender en el edificio del amor, una vez que hemos realizado el trabajo interno, hemos sanado nuestras heridas, hemos dejado el pasado atrás, es momento de salirnos del YO y adentrarnos en el NOSOTROS, es el momento de dar el paso y permitir que otra persona entre en nuestra vida.

El Arte de Cultivar

Si nos gustan las flores y deseamos cultivar un jardín de hermosas flores, necesitamos trabajar en tres fases:
  • La Fase Inicial consiste en realizar una preparación inicial, estudiar los recursos necesarios: Maceteros, Sustrato, Semillas, Rocas, Arena, Fertilizante, Iluminación, Agua 
  • La Fase Intermedia: La etapa de crecimiento del jardín, una vez plantadas las semillas, debemos cuidar con dedicación y esmero durante meses o años antes de que la planta madure y de flores o frutos, con paciencia y constancia 
  • La Fase Final consiste en mantener disciplina en el cuidado del jardín una vez que este ha alcanzado la madurez, para que no perezca, pues un jardín descuidado perderá su belleza. 


En el capítulo anterior hemos aprendido a escucharnos, a prestar atención a la voz interna y conocer que es aquello que en nuestro interior deseamos con pasión, entonces te pregunto ¿Que es aquello que genuinamente deseas? ¿Deseas amor? pues estudia las fases para cultivar este amor que anhelas.

Bien si venimos de terminar una relación toxica como si estamos dando el primer paso por recuperar nuestra relación actual, nos encontramos en un terreno que ha sufrido las consecuencias de la amargura y la lucha, debemos dar un tiempo para recuperar lo que se ha dañado, y permitir que la vida se habrá camino a su propio paso, así mismo como un bosque puede recuperarse aunque haya sufrido un incendio forestal, pero es un proceso lento en el que el oscuro hollín de manera gradual va dando paso al verde de la vida.



Balance Individuo - Pareja

A pesar de que ambos conceptos puedan parecer contrarios, realmente se complementan uno con el otro y forman el eje de equilibrio para el bienestar. Cuando las cargas no son distribuidas de manera equitativa en este eje las relaciones fallan, y caen como castillos de naipes, una ilusión pasajera que es arrastrada con el viento.

Estadísticamente las cargas del YO no se encuentran bien distribuidas dentro de la relación de pareja, la tendencia principal es de polarizarse: Donde un miembro de la pareja no tendrá una relación sana consigo mismo y su tendencia primordial sera no valorarse lo suficiente, lo que le llevará a dar de más en busca de una aprobación externa (darse sin tenerse) en el otro extremo de la pareja el otro individuo por el contrario tendrá una valoración irreal de si mismo, donde se creerá merecedor de cosas por las que no ha trabajado, y las exigirá como el rey exige a sus súbditos, y se sentirá ofendido al no recibir aquello que cree meritar. Está es la configuración básica de una relación de pareja, acompañada siempre de diversos matices y dramas. En cualquiera de estos casos vibramos negatividad y ambivalencia, por lo tanto eso mismo atraemos, pero este no es un modelo sustentable de relación.

Si no me valoro como persona, daré un valor desproporcionado a la pareja tratando de balancear el eje. Por el contrario si me valoro sin merecerlo daré un ínfimo valor a la pareja, sin apreciar cada uno de los pequeños detalles que hace por mi. En cualquiera de los dos casos es necesario retornar al primer piso y alimentarme emocionalmente como es debido, equilibrar mi mundo desde una perspectiva realista.

Es importante saber que:


  • Como individuos estamos completos y no necesitamos a nadie más. 
  • No tenemos que cambiar a otros para amarlos, pero tampoco tenemos que amoldarnos a ellos. 
  • Debemos escuchar nuestras necesidades y deseos, para no terminar viviendo una vida que no queremos 
  • Conocer nuestros talentos y características positivas añadirá puntos a nuestro autoestima. 
  • En nosotros está la decisión de soportar conductas abusivas o tomar la determinación de apartarnos de ellas. 

De esta manera podremos ofrecer un amor desde la Seguridad que nos proporciona conocernos y conocer lo que valemos, y para armonizar el peso en el eje necesitaremos una pareja que vibre con la misma frecuencia

Relación Expectativa - Impaciencia

Actualmente vivimos en una sociedad con un ritmo de vida acelerado, es común entre las personas esperar resultados sin trabajar por ellos, presionamos lo que sea necesario por desear alcanzar un objetivo y es está intranquilidad es el primer paso generador de conflictos. Pero ¿por qué el ritmo de vida es tan agitado? el origen de este asunto yace en la expectativa, que genera impaciencia.

Los seres humanos nunca somos felices con lo que tenemos, siempre esperamos algo mejor en un futuro: Una casa, Un coche nuevo, Un matrimonio, Un novi@ perfect@. y de allí en adelante condicionamos toda nuestra felicidad al objeto de nuestro deseo. ¿Por qué esperamos a que la vida sea perfecta para ser felices? ¡Es que no podemos ver que viviendo felices la vida simplemente se hace perfecta!

La realidad es que las relaciones hoy en día no se basan en amor genuino y verdadero (el sincero deseo de que otra persona este feliz y tenga las causas de la felicidad verdadera). Actualmente las relaciones de pareja surgen de una perspectiva egoísta y traen consigo una agenda oculta: El deseo de alcanzar un beneficio propio, y ponemos en automático esta pesada cruz de expectativas en nuestra pareja: Pensamos que nuestra pareja está allí para hacernos felices, para darnos afecto, para darnos placer, para darnos aprobación (que no conseguimos de los demás). ¿Hacía que lado creen ustedes que esto inclina la balanza del Yo-Nosotros?

Seamos pacientes con nosotros mismos, seamos pacientes con nuestros procesos, como ya hablamos un jardín no se cultiva de un día para otro, su cuidado requiere paciencia y esmero. Disfrutemos cada día, cada oportunidad, cada pequeño detalle, disfrutemos el camino, pues forma parte del destino que queremos alcanzar: ser feliz no es un destino, no feliz no requiere trabajo, únicamente es una decisión. Si nuestra intensión es una relación estable, de por vida, ¿Entonces cual es el apuro de quererlo todo en un momento? tomemos la vida con paciencia, que el amor crezca lentamente mientras le cuidamos con dedicación y esmero, pues el amor es como una semilla, no basta con sembrarlo hay que cultivarlo con paciencia y constancia.

A partir del momento en el que otra persona llega a formar parte de nuestro día a día, es necesario que la paciencia en nuestro interior adquiera una nueva dimensión: Tolerancia con los procesos personales de nuestro compañero, comprensión de las necesidades individuales de la otra persona. Así como en el primer piso el trabajo era aprender a escucharnos y conocernos, en el segundo piso corresponde desarrollar empatía por nuestra pareja, escucharle y conocerle, comprender que es una persona con deseos y necesidades igual que nosotros, así juntos podremos continuar este ascenso al próximo piso.

Sin miedo a equivocarnos

Sin miedo a equivocarnos y sin miedo a vivir, esta es la primera barrera que debemos vencer puesto que la desconfianza nos hace vibrar en negativo y por lo tanto atraemos negatividad a nuestra vida, el miedo es solo una barrera mental que nos impide vivir.

Ninguno de nosotros es perfecto, intentaremos hacer las cosas bien, pero requerirá de tiempo y esfuerzo, quizá caigamos en el camino, aún así lo mejor que podemos hacer es intentarlo una y otra vez, intentarlo cada día hasta alcanzar el estado elevado de conciencia, con paciencia en la evolución de nuestros procesos.

Aquí les dejo algunos tips que me han funcionado perfectamente para nunca olvidar el propósito y recordar el camino correcto cada día y a cada momento: 


  • Un colorido "buenos días" por la mañana, un perfumado "dulces sueños" por las noches: Flores junto a la cama y por que no, junto con ellas una nota optimista. 
  • 20 minutos de meditación cada mañana, recordar quien soy, lo grandioso que somos todos como individuos (únicos mas sin embargo seres humanos todos iguales) 


  • Un recordatorio eterno en el brazo de aquello en lo que verdaderamente creo 
  • Mi favorito un tablero de ideas con PostIt, fotos, Calendarios, que me recuerda día a día un concepto que quiero interiorizar 

Ahora siento que sé quien soy, sé que quiero, pero más importante aún: sé a donde pertenezco.

No hay comentarios.: