El reloj nunca se detiene
Millones de personas se levantan cada día cargados de sueños y esperanzas, y cada uno cuenta su propia historia, hay historias de amor, de fama, de fortuna, de éxito. Pero si escuchas con atención si observas a quienes te rodean encontrarás que estás no son las historias más comunes, hay miles de historias cotidianas, y vidas llenas de miles de historias, simplemente siéntate en un parque a ver la gente pasar: ¿qué piensas al ver una madre pasar con su hijo? ¿Habrá sido fácil o difícil para ella criar a su pequeño? ¿Tendrá apoyo económico de alguien o costeará ella sola los gastos?. Y ¿si ves niños jugando en parque? Alguna vez te preguntas ¿cómo los trata su familia? Estarán bien alimentados? ¿Cómo será su ambiente familiar? ¿Serán acaso víctimas de violencia? Los ves corriendo y sonrientes pero no imaginas cómo son sus rutinas cotidianas. ¿Qué piensas de la anciana sentada en una banca junto a la tuya? La huellas del trabajo de toda una vida las lleva en sus manos, la tristeza de la perdida de seres queridos la lleva en su corazón, el peso del inclemente paso del tiempo que nunca se detiene marchita su piel y aqueja su salud, ¿Cuantas veces en la vida ha caído y cuántas noches de llanto guarda en su corazón? Cuantos sueños, Cuantas historias, cuanto amor, todos contenidos en una sola vida. Sin embargo la mayoría de ancianos son marginados y hechos a un lado por la sociedad, por aquellos quienes no toman en cuenta que el reloj nunca se detiene.
La noche más larga
Así pues la vida nos invita ser comprensivos y tolerantes con todos quiénes nos encontramos en el camino, pues cada quien libra una batalla personal y no sabemos la intensidad de los momentos que vive tras la fachada que vemos, así como miles personas cuentan historias de dolor, de traición, de desamor, y es que los humanos ya no sabemos lo que es el amor (pero de eso hablaré más adelante), basta con ojear rápidamente cualquier red social para ver cómo miles de personas viven duelos o momentos duros de su vida, la perdida de un ser querido o situaciones tensas que nos gastan emocional y físicamente, miles de personas que sienten que no pueden dar un paso más, que no consiguen la fuerza para llevarse de la cama cada mañana, que se sienten en un pozo frío y oscuro sin salida, sumidas en una absoluta desesperación. Personas que aguardan en la incertidumbre de la noche más fría y más larga de su vida.
12 horas del día con sol
Quiénes me han leído por un tiempo saben que les he invitado a vivir la vida, y a apreciar cada momento, por un año he hablado de tantos temas como maneras se me ocurren de brillar. Hace apenas 12 meses observaba el más cálido amanecer después de esa infernal noche más larga, todos bien sabemos que la noche es mucho más fría justo antes del amanecer, esa mañana de marzo por fin sentí los tibios rayos del sol calentando mi piel, y mis ojos se deslumbraron con el colorido del amanecer. Las primeras horas del día las he dedicado a cuidar de mi, a sanar, a definir con una forma más simple de ver la vida y conectar con la auténtica felicidad. A medida que pasaba el día juntos hemos trazado un nuevo plan de vida y metas por alcanzar, llegado el medio día comprendí que el único lugar al que realmente pertenezco es dentro de mi, y no importa a donde vaya mientras me mantenga fiel a mis principios y verdaderos deseos me sentiré en mi hogar. Así llego la hora de investigar, curiosear, conocer un poco más sobre la vida, les propuse salir a pasear, crecer con lo aprendido para vivir de verdad. Por supuesto, que yo soy el primero en poner en práctica todo aquello sobre lo que escribo, cerré temporalmente la escritura y me dediqué a vivir.
El capítulo final
Durante este viaje las experiencias vividas me han dejado muy en claro algunas cosas: La vida que tanto ansiamos vivir está allí, detenida, simplemente esperando a que nosotros mismos tomemos la decisión de vivirla, si bien es verdad que no tenemos el poder de escoger completamente las situaciones que vivimos, si tenemos el poder de escoger que actitud tomamos ante ellas, y esto lo que marca la diferencia en como la experimentamos, curiosamente los momentos difíciles son los que tienen el mayor potencial para ayudarnos a desarrollar luz, únicamente de nosotros depende al aprovechar esta energía latente o simplemente observar como lentamente se apaga su poder entre las cicatrices y dejarla pasar, somos nosotros mismos los primeros en limitar nuestras experiencias, y colocar las trabas que no existen, todo lo que queremos está allí, simplemente esperando que vallamos a por ello. También aprendí que los resultados están en el accionar, nunca se consiguen cambios con el esperar, que es una de las principales actitudes que menguan nuestra capacidad de construir la realidad que queremos, pues deseamos tanto finalizar de una determinada situación, pero no pasamos simplemente de anhelar, querer, desear. Y seguimos igual mientras esperamos que la situación se resuelva sola.
Todos queremos crecer: quien no sueña con conseguir el amor que dure para siempre, con viajar por todo el mundo, queremos un trabajo que nos permita alcanzar el éxito que aún no tenemos, deseamos comprar una casa, queremos ser bonitos, ser aceptados, ser amados, ser famosos influyentes o poderosos. Pues aprendí que "crecer duele" para crecer tenemos que salir de la zona cómoda en la que vivimos, la expansión demanda acción, dinamismo, compromiso, constancia y dedicación. Primero que nada tenemos que poner nuestras cartas sobre la mesa, saber dónde estamos enfrentar nuestros miedos, salir de esta cueva conocida donde sentimos seguridad y explorar el mundo allá afuera, hay un proverbio budista que dice "cuando el alumno está listo, entonces aparece el maestro" cuando realmente queremos crecer, cuando realmente queremos cambiar nuestra realidad de vida, aparecerán estos maestros dispuestos a enseñarnos la lección, algunas veces con una amable invitación, otras con un fuerte llamado de atención, de manera que crecer siempre duele.
Así, que si queremos ser amados, aceptados, ser bonitos, el trabajo comienza por nosotros mismos, querernos, amarnos, aceptarnos. Tener constancia y dedicación en el amor propio antes de ser aceptados por los demás, allí aparecerá el maestro obligándonos a ver todo lo que no nos gusta de nosotros mismos para aprender a aceptarlo.
Si queremos éxito, dinero, viajes, el maestro vendrá en forma de situaciones difíciles que nos permitan apreciar el verdadero valor del dinero, en pruebas de constancia y dedicación para poder cosechar los frutos que tanto queremos.
Y ¿si queremos amor? Pues nosotros mismos tenemos que ser ese amor que queremos, para tener luz en nuestra propia vida, debemos ser nosotros mismos un canal de luz, más que apropiado me parece compartir con ustedes este video donde el Dr Wayne Dyer habla sobre los tres tipos de amor que existen, y tu ¿Que amor quieres un tu vida? ¿Un amor constante o un amor cambiante?
La mente iluminada una noche de luna llena
Finalmente hace unos días tuve la claridad para comprender la situación del año completa, la vida es hoy, no momentos para postergar a futuro, lo que queremos de verdad hay que trabajarlo desde este instante, si limitamos la felicidad "A cuando tal o cual cosa pasen" entonces pasaremos la vida entera esperando por las condiciones ideales para empezar a vivir, la realidad que tenemos hoy en algún momento la deseamos, y si ahora ese deseo a cambiado, desde esta realidad debemos comenzar a trabajar para obtener lo que ahora deseamos.
El recurso más valioso que tenemos es nuestro tiempo, por eso debemos ser muy cuidadosos en cuanto que se lo dedicamos, en mi caso soy bastante malo con las rutinas diarias, me cuesta mucho llevarlas en orden, por eso hice algunos recordatorios para establecer las pautas de como distribuir mi tiempo, y tener espacio HOY para todo lo que quiero en mi vida:
y finalmente comprender que no existe éxito sin bienestar, siendo lo más importante descansar bien y comer bien. Pues si el cuerpo físico se encuentra agotado o sin combustible no tenemos la claridad que necesitamos para accionar. ¿y es que acaso todo lo que nos impulsa a crecer no es en cierta medida lograr un bienestar?















