viernes, 4 de marzo de 2016

Cuando llega el momento de decir adios

Bien sabemos que a lo largo de la vida y en repetidas oportunidades llega el momento de decir adiós, bien sea a una situación, una ciudad, un trabajo, a un ser querido que muere, o al amor de nuestra vida. Sea cual sea la situación nunca es fácil despedirse cuando llega el momento, y mucho menos si aquello de lo que debemos separarnos aún forma parte de nuestro proyecto de vida, en este momento nos embarga toda una gama se sentimientos grises y sombríos, cuya intensidad puede variar desde el simple añoro y tristeza hasta las profundidades desgarradoras de la depresión.

Si bien es cierto que que una perdida duele, también es cierto que la perdida solo es considerada como tal por nuestra percepción, es nuestra mente quien nos juega en contra otorgando en las más difíciles situaciones una importancia desmedida a aquel objeto que se torna en el vehículo de nuestro sufrimiento. Es aquí donde se hace difícil decir ADIÓS, nuestro mundo como lo conocemos se desmorona y las tinieblas cubren la totalidad de nuestra existencia.

Nunca debemos negar el dolor

Cuando sentimos este intenso pesar que aprisiona nuestro corazón no debemos negar la existencia de esta sensación, una ruptura sentimental es un duelo que necesita ser vivido en orden de sanar verdaderamente nuestro interior, todos los sentimientos que ocultamos son guardados en nuestro interior, son energía que estamos reprimiendo al enmascarar su existencia y al no permitirnos la oportunidad de sentirla, esta energía se condensa y se acumula dentro de nosotros, un peso innecesario que continuaremos cargando en nuestra vida hasta que no le enfrentemos y lidiemos con ello. 

Así que tomate tu tiempo, si necesitas llorar, ¡llora! eres un ser humano con emociones, no una estatua de piedra, si quieres gritar, ¡Grita tan fuerte como puedas! no suprimas la necesidad de sentir tu perdida, también es valido sentir rabia,  en el mejor de los casos esta persona probablemente te hizo promesas que nunca cumplirá, tal vez este amor nunca dio los frutos que tu esperabas cosechar o fue algo meramente unidireccional,  tal vez la persona te engaño y jugo con tus sentimientos, posiblemente te utilizo por algún tiempo para llenar alguna carencia, quizá y la persona no tiene la madurez necesaria para mantener una relación estable, en cualquiera de los casos es completamente valido sentir ira, sentir rabia, no reprimas esa emoción, no trates de ocultar su presencia, pues ocultarlo solo te daña a ti.

Enfrenta tus demonios

Claro esta debemos en todo momento actuar como una persona madura y consciente, no podemos andar por la vida causando daño a ningún ser vivo, ni físico ni psicológico ni de ningún tipo, no podemos golpear a nuestro ex por no cumplir con aquellas promesas hechas hace un par de años, o por habernos engañado con otra persona, tampoco podemos hundirnos en la tristeza y sufrimiento al punto de que nuestra vida pierda todo valor y la única salida que vislumbremos sea poner fin a nuestras miserables vidas, no podemos dejar que ninguna emoción tome control total sobre nuestras vidas, requiere fuerza y coraje pero debemos enfrentar todos nuestros demonios, y no me refiero a una batalla contra enemigos ficticios creados por nuestra mente, una cruzada descabellada con el propósito de erradicar el mal que destruyo nuestros planes de futuro, planificación de venganzas toxicas que nos envenenan el espíritu llenándonos de amargura,  sino que todo lo contrario, a un viaje interno de auto-conocimiento y auto-sanación, es algo que puede ser extremadamente doloroso ya que suele traer a nuestra memoria recuerdos de experiencias pasadas que nos han marcado y que muchas veces hemos decidido olvidar porque ya no soportamos más el dolor, pero sin resolver los conflictos generados por estas.

Un dolor de semejante magnitud es una oportunidad de aprender, crecer y evolucionar, convertirnos en un mejor ser humano y sacar a la luz lo mejor de nosotros mismos, una excelente terapia es ver más allá de los errores de nuestro compañero, en cambio buscar los errores propios y aprender de ellos, evaluar que consecuencias han tenido estas acciones y como han impactado nuestra vida, examinar cuantas cosas pequeñas hemos hecho durante la relación, quizá insignificantes para nosotros pero que han tenido un gran efecto negativo en nuestra ex pareja, posiblemente resonando con algún trauma de su infancia, así comprenderemos el gran impacto generado por nuestras acciones y palabras. Ahora hemos revelado la verdad oculta de este monstruo que terminó con la relación.

¿Y qué hacemos con la rabia?, ¿Cómo podemos descargarla? primero que nada debemos aceptar nosotros mismos que la sentimos, buscar en nuestro interior el origen real de aquel sentimiento de ira, ¿posiblemente alguna frustración? ¿posiblemente un agravio guardado por años? ¿Posiblemente sentimos que nuestro esfuerzo no fue valorado por aquella persona? pues la mejor manera de vivir esta furia contenida es hablar de ella con algún amigo o familiar, describir este sentimiento y su origen, o mejor aún escribir una carta dirigida a la ex pareja, sin insultos ni malas palabras, pero donde expresamos todo lo que sentimos y detallando claramente que nos molesta, que nos duele, que daño creemos que nos ha causado, incluyendo de una manera explicita y honesta todo aquello que nos molestó a lo largo de la relación, al final que hacemos con la carta es irrelevante, se la podemos entregar a la persona o no, la podemos quemar, la podemos arrojar a la basura, no importa en absoluto el destino final de la carta, recordemos que esto es simplemente un proceso interno de recuperación y sanación.

Resurgir de las cenizas como el ave fénix

Ahora ya todo ha acabado, ya es pasado el penoso momento en el que dijimos adiós, y hemos revuelto todo en nuestro interior, posiblemente no sabemos que hacer con todas estas emociones que ahora hemos traído desde la inconsciencia hasta la luz de la consciencia, y debemos hacerlo rápido, pues la ira puede llevarnos a la locura y a la amargura del rencor, por otro lado la tristeza puede llevarnos a fronteras remotas que ponen en peligro la integridad de nuestra vida física o que saboteen el progreso económico por el que hemos trabajado duro durante años, entonces, es imperante tratar rápidamente todos estos muertos desenterrados antes de que alcancen consecuencias que podamos lamentar por el resto de nuestras vidas.



Perdón

El perdón juega un papel fundamental en la sanación, perdona a quienes te lastimaron por todo lo que te hicieron, el rencor envenena y se convierte en una pesada carga, recuerda que todos somos humanos, todos fallamos y tenemos faltas, con unas personas fallamos, de repente con otras no, pero a lo largo de nuestra vida cometemos innumerables errores, no somos jueces de la vida de nadie por lo que no nos corresponde ni juzgar ni sentenciar, así que por nuestro beneficio personal lo mejor es perdonar, aligeramos así el peso que llevamos encima, solo con el perdón podemos superar completamente la situación. Recordemos también que para que exista una discusión hacen falta dos personas, igualmente relaciones de pareja son de dos individuos, si nos pisaron, humillaron, degradaron como seres humanos en parte esta degradación fue permitida por nosotros, por no querernos, por no valorarnos nosotros mismos como merecemos, por una escasa estima propia, pues tomemos nuestra parte de responsabilidad en los hechos y no juguemos el papel de víctimas. Perdonamos los errores de los demás y continuemos con nuestra vida.

Tampoco debemos culparnos a nosotros, ni recriminarnos porque no funcionó la relación, probablemente los errores fueron nuestros, fuimos nosotros quienes fallamos, análogamente podemos reflexionar sobre nuestro componente humano, al igual que todos los demás incurrimos en faltas, no sobrecarguemos nuestra vida con culpas ni nos convirtamos en un mártir en el calvario eterno por la expiación de nuestros pecados,  el pasado no se puede cambiar ni se pueden volver atrás las acciones o palabras, debemos saber perdonarnos y avanzar.


Plantearnos nuevas metas

En esta vida todo se puede alcanzar si nos enfocamos bien en lo que queremos, todo esta en proponernos alcanzar ese sueño que tenemos de toda la vida y que nunca escuchamos porque es imposible, porque las personas pensaran que estamos locos, enfoquemos nuestro futuro en planes propios, así cuando eventualmente llegue el momento de una nueva pareja, esta llegará a complementar nuestra vida y no ha ser el centro de atención de nuestro universo, una conducta bastante malsana y enfermiza en la que muchas personas podemos caer, confundiendo este apego con amor. Tracemos un mapa de nuestra vida, que hemos logrado hasta ahora, donde me encuentro en este momento y hasta donde sueño con llegar, el mapa nos mostrará el camino ha seguir de ahora en adelante.

Dedicar tiempo a actualizarte

Es bastante reconfortante y nos ayuda a reparar el autoestima fracturado por la relación dedicar un tiempo a la adquisición de nuevas habilidades y conocimientos, es hora de aprender un idioma, realizar los estudios académicos que hemos pospuesto por años, asiste a clases de cocina, aprende todo lo que puedas y actualizate  académicamente

Desconectate

Dedica tiempo suficiente a alcanzar un equilibrio con  tu interior, colócate tu mismo horarios y desconectate de toda la tecnología y redes sociales a determinada hora, regálate un tiempo  contigo, sal a caminar al parque, medita, o simplemente relájate con una buena ducha, desconecta del ajetreo diario del mundo, desconecta de los problemas rutinarios, desconecta del canal de noticias, desconecta del caos de la vida moderna y obsequiate un par de horas al día solo para ti.

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