En los últimos post hemos hablado reiteradamente sobre alcanzar ese punto de balance interior, de armonía, y es que con el pasar del tiempo he comprendido las cosas desde otra perspectiva un poco más retirada del dolor, y es que para llegar a ese punto lo importante es Aprender!
Tenemos la mala costumbre de buscar la felicidad donde no la podemos encontrar, asociamos nuestra felicidad a factores externos, y por ende terminamos autoinfligiendonos daño y sufriendo, cuando lo vivimos lo sentimos tan real y cercano, es un sentimiento del cual parece imposible escapar, se siente completamente palpable, podríamos asegurar que es lo más real que existe en nuestras vidas en ese momento, pero con el tiempo esta sensación se desvanece, y en punto especifico vemos que de nosotros depende tomar la decisión de aprender del pasado y cambiar nuestra percepción de la vida, ese sufrimiento desde hace ya tiempo que dejó de existir, y somos nosotros mismos quienes continuamos re-creándolo día tras día en nuestras vidas. Hace tiempo atrás que ocurrió la tormenta, pero seguimos re viviendo la situación cada día al amanecer, sentimos como las enormes olas se levantan con fuerza y chocan contra nosotros golpeándonos con fuerza descomunal, pero de eso se trata esta etapa, de poder liberarnos de nuestras propias sombras y es hasta entonces cuando la tormenta acaba, las altas olas menguan, el mar vuelve a ser tranquilo y agradable, su agua tibia invita a disfrutar y ya no quedan más que los escombros del naufragio en una lejana isla desierta, las ruinas de un proyecto que no estaba destinado para ser, a partir de allí un momento un nuevo sentimiento llena todo nuestro ser, un sentimiento de paz, tranquilidad, el alivio que se siente al dejar todo lo que ya no sirve atrás.
Sacar lo mejor de cada situación, es importante aprender en lugar de hacernos víctimas de las circunstancias, si la tormenta destruyó nuestro sueño, es porque ese sueño ya no está acorde con nuestra vida y ya no tiene razón de ser, lo mejor es soltar y dejar ir, usar todo lo aprendido para crecer y alcanzar algo mejor, es una oportunidad de comenzar de nuevo. Y con esto no me refiero a que terminé con Eduardo y voy a llenar su espacio con Pedro, porque en este caso lo que estaría haciendo sería trasladar la misma obra a un diferente actor.
Debo evaluarme con consciencia, ¿qué fue lo que pasó? ¿Por qué todo se terminó? ¿qué era lo que esperaba de una pareja antes y que es lo que espero de una pareja ahora? debemos aprender que la vida cambia, aprender que los seres humanos crecemos, que nuestros gustos cambian, que lo que me hacía feliz antes no me hace feliz ahora.
Debemos aprender que el amor comienza por casa:
- Si no nos respetarnos a nosotros mismos permitiremos que otras personas nos falten el respeto
- Si no nos valoramos como individuos, nos sentiremos incompletos, entonces estas carencias nos harán dependientes de otro para sentirnos felices, ya no necesito a Eduardo, ahora necesito a Pedro
- Si nos sentimos incompletos el trabajo que debemos hacer es interno, sanar todas nuestras heridas
Ahora te pregunto, ¿Qué has aprendido tu? ¿Aprendiste a dejar ir o sigues aferrado a escombros? ¿Aprendiste el valor que tienes o sigues esperando que otra persona te de migajas de felicidad? ¿Aprendiste a amar sin necesidad de poseer o sigues preso de las carencias del ego? ¿Aprendiste a escucharte, a saber en que momento estas listo para evolucionar y lo que tienes al lado vuela en una dirección diferente?
Después de algún tiempo comenzamos a ver todo diferente, ya no somos víctimas de las circunstancias, ahora solo queremos ser libres y estar en paz, en ese momento nos sentimos como cuando al levantarnos en la mañana corremos las cortinas y vemos el hermoso amanecer a través de las ventanas, poco a poco recuperamos nuestro valor y nuestra integridad, y aquí ya estamos listos para amar otra vez, esta vez con mayor conciencia y plena libertad pues ya aprendimos de nuestros errores del pasado.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario