El Camino al éxito
Una vez que dimos aquel primer paso, ahora es solo cuestión de prestar atención a aquello que queremos lograr, marcarnos un destino, un propósito, y dedicar nuestra atención para alcanzarlo.
03 Etapa: Administración Efectiva de los Recursos
A medida que realizamos el trabajo interno comprendemos que ninguna de las etapas es independiente de la otra, sino al contrario, son todos eslabones de una misma cadena, incluso, comprendemos que cada etapa se puede elevar a un nivel superior, “ver la pintura completa” como dice el dicho, en un principio nos sentimos muy bien cuando Dejamos ir el pasado, ya hemos cambiado de trabajo o hemos superado aquella relación toxica, sin embargo aquí pasamos al siguiente nivel, cuando comprendemos que no era únicamente aquello lo que debíamos dejar atrás, pues de no cambiar los patrones de comportamiento aprendidos a lo largo de los años, inevitablemente terminaremos en el mismo punto de partida, no basta con dejar ir el pasado, debemos dejar ir también las creencias limitantes que nos llevaron a vivir todo aquello. Sin embargo esto solo es visible a medida que comenzamos a valorarnos, a dedicar nuestro tiempo y recursos en cuidar de nosotros mismos, allí podemos ver el pasado con ojos diferentes, pues ahora tenemos un autoestima más saludable, entonces se hace claro como el día el hecho de que debimos haber renunciado a esa situación mucho antes de cuando sucedió, comprendemos que todo llego tan lejos por nuestra falta de valor propio, así una etapa complementa a la otra. Por eso es importante dedicar tiempo necesario a cada etapa para que su estructura sea sólida y firme, y al avanzar a la siguiente continuar en simultaneo con todas las etapas anteriores.
Recursos Disponibles
Ahora ya tenemos claro el camino a recorrer, dejamos todo aquello que no sirve atrás, aprendimos de las circunstancias del pasado para avanzar a paso firme esta vez, estamos comenzando a conocernos y valorarnos, aceptarnos y perdonarnos los errores del pasado. Es importante aquí analizar de que recursos disponemos y hacer el mejor uso de ellos para alcanzar los resultados deseados, la cantidad de recursos existentes es ilimitada, así como lo es la posibilidad de resultados aspiramos alcanzar, Cada individuo tiene deseos y necesidades diferentes, aquí le hablare de los dos recursos principales para armar una buena estrategia de acuerdo a las necesidades personales (Por razones que resultan obvias no hablare del recurso dinero pues es muy bien manejado por todos los adultos, claramente sabemos cuando lo estamos aprovechando o cuando lo estamos derrochando).
Gasto Vs. Inversión
Tendemos a clasificar las cosas de una manera muy superficial, sería irresponsable decir que una determinada decisión es un gasto o una inversión por sí sola, como ya lo he mencionado las prioridades de cada persona son diferentes, igualmente algo que resulta banal para alguno, puede ser primordial para otro. Lo que si es un hecho es que una inversión es realizada con un objetivo a largo plazo, y que adicionalmente va en consonancia con mi plan de vida y las metas que deseo alcanzar, el bienestar producido por este hecho es perdurable en el tiempo. Por el contrario un recurso es gastado o malgastado cuando no tiene ningún propósito a largo plazo, además, que la satisfacción brindada por este es temporal. A manera de ejemplificarlo, mencionare algunas situaciones cotidianas:
Una vez que dimos aquel primer paso, ahora es solo cuestión de prestar atención a aquello que queremos lograr, marcarnos un destino, un propósito, y dedicar nuestra atención para alcanzarlo.
03 Etapa: Administración Efectiva de los Recursos
A medida que realizamos el trabajo interno comprendemos que ninguna de las etapas es independiente de la otra, sino al contrario, son todos eslabones de una misma cadena, incluso, comprendemos que cada etapa se puede elevar a un nivel superior, “ver la pintura completa” como dice el dicho, en un principio nos sentimos muy bien cuando Dejamos ir el pasado, ya hemos cambiado de trabajo o hemos superado aquella relación toxica, sin embargo aquí pasamos al siguiente nivel, cuando comprendemos que no era únicamente aquello lo que debíamos dejar atrás, pues de no cambiar los patrones de comportamiento aprendidos a lo largo de los años, inevitablemente terminaremos en el mismo punto de partida, no basta con dejar ir el pasado, debemos dejar ir también las creencias limitantes que nos llevaron a vivir todo aquello. Sin embargo esto solo es visible a medida que comenzamos a valorarnos, a dedicar nuestro tiempo y recursos en cuidar de nosotros mismos, allí podemos ver el pasado con ojos diferentes, pues ahora tenemos un autoestima más saludable, entonces se hace claro como el día el hecho de que debimos haber renunciado a esa situación mucho antes de cuando sucedió, comprendemos que todo llego tan lejos por nuestra falta de valor propio, así una etapa complementa a la otra. Por eso es importante dedicar tiempo necesario a cada etapa para que su estructura sea sólida y firme, y al avanzar a la siguiente continuar en simultaneo con todas las etapas anteriores.
Recursos Disponibles
Ahora ya tenemos claro el camino a recorrer, dejamos todo aquello que no sirve atrás, aprendimos de las circunstancias del pasado para avanzar a paso firme esta vez, estamos comenzando a conocernos y valorarnos, aceptarnos y perdonarnos los errores del pasado. Es importante aquí analizar de que recursos disponemos y hacer el mejor uso de ellos para alcanzar los resultados deseados, la cantidad de recursos existentes es ilimitada, así como lo es la posibilidad de resultados aspiramos alcanzar, Cada individuo tiene deseos y necesidades diferentes, aquí le hablare de los dos recursos principales para armar una buena estrategia de acuerdo a las necesidades personales (Por razones que resultan obvias no hablare del recurso dinero pues es muy bien manejado por todos los adultos, claramente sabemos cuando lo estamos aprovechando o cuando lo estamos derrochando).
Gasto Vs. Inversión
Tendemos a clasificar las cosas de una manera muy superficial, sería irresponsable decir que una determinada decisión es un gasto o una inversión por sí sola, como ya lo he mencionado las prioridades de cada persona son diferentes, igualmente algo que resulta banal para alguno, puede ser primordial para otro. Lo que si es un hecho es que una inversión es realizada con un objetivo a largo plazo, y que adicionalmente va en consonancia con mi plan de vida y las metas que deseo alcanzar, el bienestar producido por este hecho es perdurable en el tiempo. Por el contrario un recurso es gastado o malgastado cuando no tiene ningún propósito a largo plazo, además, que la satisfacción brindada por este es temporal. A manera de ejemplificarlo, mencionare algunas situaciones cotidianas:
- Si el viernes por la noche voy al bar de la esquina con los amigos y gasto gran parte de mi presupuesto en embriagarme, no existe ningún propósito a largo plazo en ello, y la satisfacción conseguida en ello es meramente temporal, al día siguiente cuando me levante todos los problemas que me llevan a beber para distraerme de la realidad seguirán allí. Por lo tanto estoy malgastando mis recursos.
- Si el viernes por la noche voy a la tienda y compró una botella de vino, por la noche en casa luego de un merecido baño tras una larga semana de trabajo, me siento en una butaca mullida a leer un buen libro mientras tomo un par de copas de vino. Entonces estoy ocupándome de proporcionar un descanso necesario para el cuerpo, además que estoy practicando un hobby saludable (lectura), y estoy aumentando mi valor propio y autoestima, con efecto a muy largo plazo. En este caso el vino fue una inversión.
- Si estoy muy ocupado con las rutinas diarias y nunca tengo un tiempo libre, es probable que tome el almuerzo en la calle, comiendo comida chatarra muchas veces y si es posible a deshoras, el resultado inmediato logro calmar el hambre, sin embargo a largo plazo estoy deteriorando mi salud con estos malos hábitos alimenticios, estoy malgastando mis recursos.
- Por el contrario, si el fin de semana hago una planificación de las comidas de la semana, hago la compra. Y posteriormente cada día me levanto una hora más temprano para preparar algo saludable que comer, estoy cuidando tanto mi salud como mi presupuesto (Pues siempre es más económico comer en casa que en la calle), estoy invirtiendo apropiadamente mis recursos. Si no tienes tiempo para preparar una comida, entonces regresa a la segunda etapa, analiza tus prioridades y aprende a cuidar de ti para incrementar tu valor propio.
- Vamos a poner un ejemplo difícil, si te apuntas en un curso de cocina para poder consentir a tu pareja con una comida especial de vez en cuando, te esmeras en cuidarle en medida de lo que está a tu alcance, y llevar la relación en los mejores términos. ¿Estás realizando un gasto o una inversión? Aquí hace falta una actitud crítica, objetiva y un sentido muy alto del valor propio. Si tu relación es auspiciosa entonces estas invirtiendo, sin embargo si la relación no tiene futuro estas malgastando inútilmente tus recursos en un esfuerzo por no dejar ir aquello que ya no tiene razón de ser. Esta en ti evaluar si ese deseo de cuidar del otro es reciproco, si al amor fluye en ambos sentidos o si satisface tus deseos, si es una relación armoniosa o por el contrario una bomba de tiempo destinada a estallar.
- Realizas un curso para aprender un idioma, con el fin de buscar empleo en un país diferente, asistes a todas tus clases, logras dominar fluidamente el idioma y obtienes tu certificado. ¿Estás realizando un gasto o una inversión? La respuesta depende de tus acciones posteriores, ¿Realmente estas trabajando proactivamente en ese deseo de trabajar en el exterior? ¿Cambiaron tus planes iniciales? ¿Prácticas continuamente el idioma que aprendiste, o todo quedo en el pasado y un certificado colgado en la pared, un recuerdo rancio que te proporciona cierto orgullo? Sea cual sea la respuesta, un talento aprendido es siempre una inversión, sin embargo, si no lo utilizas lo estas desaprovechando, y peor aún si solo se utiliza para reafirmar nuestro sentido del ser, o para sentirnos importantes o superiores a los demás, el ego se ha posesionado de esta habilidad que tenemos.
El Tiempo
Este es un recurso sumamente valioso, y que por lo general tendemos a infravalorar, todo lo que queremos requiere de trabajo, y el trabajo implica tiempo, de utilizar sabiamente el limitado tiempo del que disponemos radica el éxito de nuestros resultados, como se dice: “Saber no es suficiente, debemos aplicarlo, Tener la voluntad no es suficiente, debemos hacerlo”. De nada sirve el conocimiento si no se pone en práctica, y ponerlo en práctica requiere tiempo.
Auto evaluación: Iniciemos por hacer una autoevaluación de cómo utilizamos nuestro tiempo, comenzando hoy mismo y haciéndolo por una semana, para eso necesitaremos cualquier tipo de colores diferentes y el siguiente gráfico, el cual cuenta con 48 porciones iguales, donde cada una representa ½ hora de un día (un 2 % del tiempo), el trabajo consiste en clasificar las actividades en grupos diferentes y asignar a cada uno un color característico, por ejemplo: Dormir, Trabajar, Cuidado Personal, Ocio, Actividad física, etc. Luego vas coloreando las horas del día dedicadas a cada actividad, las actividades de ocio altamente recomiendo dividirlas en actividades saludables (como hobbies, que estimulan el cerebro) y no saludables. Al finalizar la semana tendremos 7 gráficos que evaluar, la idea es ser objetivos y utilizar esto como trampolín para mejorar los hábitos, no como castigo para auto criticarnos.
Poner en práctica: Nuevamente para esto se requiere actitud crítica y objetiva, ¿las actividades que realizamos están en conjunción con nuestro plan de vida? ¿Nos acercan o nos alejan de la meta que esperamos alcanzar? ¿Son beneficiosas a largo plazo? Pues es hora de reforzar la aprendido en las dos primeras etapas de este proceso, debemos dejar ir todo aquello que se opone a nuestro proyecto de futuro, no importa cuánto nos guste hacerlo, no importa cuán placentero sea, nos está alejando de la realidad que deseamos manifestar y es momento de ponerlo en el pasado.
Valor propio: continuando en la misma idea de reforzar lo aprendido, en nuestra evaluación ¿qué porcentaje de tiempo dedicamos a cuidar de nosotros y cuidar nuestro cuerpo? ¿Qué porcentaje de tiempo dedicamos a un estilo de vida saludable? ¿Qué tiempo invertimos en aprender las habilidades que necesitamos para poder llevar a cabo nuestros planes? ¿Invierto mi tiempo en valorarme o lo malgasto dando de mí a quien no me quiere o no me valora? Respondamos estas preguntas de manera ecuánime y tracemos un abanico de nuevas posibilidades y actividades, pensando a largo plazo, actividades beneficiosas para nosotros que aporten valor a nuestra vida y reafirmen nuestra autoestima, cosas que proporcionen un resultado satisfactorio perdurable en el tiempo. Nuevamente lo repito, si estas muy ocupado para cuidar de ti, regresa a la segunda etapa del proceso, pues no la has aprendido.
Crear Horarios: Para el éxito de esta etapa es aconsejable crear horarios, como lo hacen los padres con los niños pequeños, pero esta vez seremos nosotros mismos quienes nos colocamos tiempos fijos: una hora para comer, una hora para dormir, una hora para levantarse, un límite máximo de horas por día para actividades improductivas. Existen personas muy sistemáticas y organizadas en la vida, sin embargo, hay muchos quienes somos terriblemente desordenados, y nos cuesta acoplar las cosas en el tiempo disponible, o tener constancia en el cumplimiento. En este caso, un buen truco es crear horarios, nos permiten distribuir nuestro tiempo de manera adecuada, tratando de minimizar el tiempo empleado en las actividades poco productivas, y estableciendo plazos para la ejecución de las actividades productivas, tomando en cuenta que:
- El cuerpo necesita un tiempo descanso diario suficiente para tener la energía demandada para cumplir con todo lo planificado
- El ocio y la recreación son indispensables para tener una mente saludable
- El exceso de trabajo resulta perjudicial física y psicológicamente
- La práctica espiritual continua siempre refuerza nuestro autoestima y el optimismo
Planificación del futuro: Si aún no tienes claro que es aquello que quieres alcanzar con tu vida, es momento de trazarte un plan de vida, definir qué quieres hacer y como lo podrías alcanzar, por supuesto que con el paso del tiempo este plan ira incluyendo más detalles, y se irá perfeccionando, pero necesitas un boceto inicial para saber en qué dirección vas a arrancar, mientras inviertes tiempo en investigar al respecto y afinar los detalles. INVIERTE sabiamente tu tiempo y veras como poco a poco las diferencias se hacen visibles.
La Creatividad
Este es otro recurso rara vez tomado en cuenta, sin embargo, indispensable para una formula exitosa. Invierte tiempo en conocerte, saber que te gusta y que esperas de la vida, descubrir de una manera creativa que es aquello que te llena y te inspira, te inspira a ser una mejor versión de quien eres hoy. Ahora sabiendo que es lo que te motiva, invierte toda tu creatividad en hacerlo rentable para el futuro, crea tu más preciado proyecto, busca maneras originales de que pueda resultar útil para otros (cualquier proyecto requiere de otras personas para que se manifieste, si quieres una relación necesitas una pareja, si quieres un negocio necesitas clientes, incluso si quieres la iluminación espiritual necesitaras de otras personas a quienes iluminar), maneras nuevas de ser único y diferente a todo lo demás.
Invierte tu creatividad en diseñar algo constructivo, fuera de lo ordinario y que de alguna manera aporte valor a la vida de los demás. Así crecerás no solo por ti sino por otros, de esta manera todo el proceso es mucho más sencillo y fluye más rápida y espontánea.
Recursos
De aquí en adelante tu imaginación te ayudara a descubrir todos los recursos que posees y que aportan valor a tu proyecto, depende únicamente de ti hacer la mejor inversión de ellos.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario