viernes, 13 de mayo de 2016

06 Etapas del Camino al Éxito: # 2 Valor Propio

El Camino al éxito


Una vez que dimos aquel primer paso, ahora es solo cuestión de prestar atención a aquello que queremos lograr, marcarnos un destino, un propósito, y dedicar nuestra atención para alcanzarlo.

02 Etapa: Valor Propio

A fin de lograr el éxito, es indispensable tener perfectamente definida la meta que esperamos alcanzar, una vez que dimos el primer paso dejando el pasado atrás, solo queda el camino adelante por recorrer. Sin embargo, antes de dejar todo definitivamente demos una última mirada al pasado para aprovechar lo que podamos de aquella situación: Aprender de ese pasado, y es que como dice el venerable lama Rinchen Gyaltsen "Pase lo que pase afuera, tengo que ganar" 

En este punto les pregunto ¿Cual fue la raíz de toda aquella situación que no fue tan agradable? el motivo primordial que desencadeno un efecto nocivo en nuestra vida: 
  • Por supuesto que lo primero que se nos viene a la mente es que la causa del problema fue aquel mal novio que no nos apreció, no valoró lo que tenía al lado, quien nos causó tantísimo daño con su indiferencia, con sus pleitos, con su violencia y golpes. 
  • El motivo base del problema fue aquel jefe quien no valoró nuestro inmenso potencial, que nos pagaba un sueldo infimo y abusaba de nuestra buena disposición y deseo de realizar un buen trabajo. 
  • La culpa fue de papá o mamá, quien no me apoyo, me rechazó, nunca me quiso realmente. 
y esto me hace pensar una una canción que fue mi himno personal por meses allá por el 2007, pero no fue sino hasta muchos años después cuando realmente comprendí su significado, más allá de las palabras Don't Blame Your Daughter - The Cardigans que vagamente dice algo así: "No culpes a tu hija eso sería algo sentimental, no culpes a tu mamá por todo lo que has hecho mal, tu papá no tiene la culpa, saliste defectuoso y la fabrica cerró, así que no los puedes responsabilizar" y es que realmente tenemos esa tendencia natural a responsabilizar a un tercero por aquello que ocurre en nuestras vidas, cuando realmente somos nosotros los únicos responsables: Si mi ex no me valoró, fue porque yo me valore menos de lo que me valoró él, y me amarré junto a quien no me quería, si me causó daño con sus peleas, celos, indiferencias, fui yo quien permitió que esas situaciones desagradables se prolongaran en mi vida más de lo que debieron durar. Si mi jefe no valoraba todas mis habilidades y destrezas fui yo quien decidió regalar el trabajo conformarme con menos de lo que objetivamente sé que está valorado mi trabajo. 

En este punto de arranque y antes de dar cualquier paso, les recomiendo identificar aquello que genera los conflictos en nuestra vida, para eso una herramienta muy útil es el árbol de las causas, perfectamente explicado por mi amiga Daniela, sinceremos nuestra realidad e identifiquemos la base del sufrimiento:

  • Somos presas de celos, inseguridad, nos urge saber a cada instante que hace nuestra pareja, somos posesivos, dominantes, instintivamente somos mal educados con otros incluso groseros, hacemos incluso uso de la fuerza física, intimidamos a los demás. Si has dicho sí a por lo menos una de todas estas la raíz de todo es una baja autoestima.
  • Damos mucho más a nuestras parejas de lo que hemos recibo, cuando le hemos necesitado no han estado a nuestro lado, actúan de manera indiferente con nuestras necesidades, nuestra principal discusión siempre es por querer compartir más tiempo juntos, tenemos que rogar por su compañía: Felicidades, además de que posees baja autoestima, tienes un ego de víctima y sientes que otros validan tu actitud cuando el mal novio te hace sufrir con su falta de consideración.
Son infinitos los indicadores de carencias del valor propio, pero podemos resumirlo como todas aquellas situaciones donde permitimos que otra persona saque cualquier tipo de ventaja de nosotros, o se aproveche de nosotros. Y esto sucede porque no nos valoramos, desconocemos internamente de todo aquello de lo que somos capaces y del inmenso potencial que tenemos dentro de nosotros, es hora de ver realmente quien somos, que podemos alcanzar, y que es todo aquello que realmente merecemos.

Auto Retrato


Ahora que dejamos el pasado atrás y ya tenemos una meta para el futuro, es momento de concentrarnos únicamente en nuestro presente, ya que este es el momento preciso en el que podemos dar un cambio verdadero, es momento de construir bases sólidas para nuestro futuro, y estas fundaciones estables deben ser construidas en el valor propio, mucha información al respecto la he recibido de Mia Astral, quién tiene un increíble contenido al respecto en todas sus redes sociales, y es que como ella dice “Debo tenerme para poder darme” porque no puedo ofrecer nada de valor a otro si yo mismo no valoro quien soy y lo que tengo en mi vida.

Que les parece si hacemos un pequeño test sobre nuestras rutinas diarias:
  1. ¿Duermo horas suficientes cada día?
  2. ¿Realizó por lo menos media hora diaria de actividad física?
  3. ¿Me alimento con productos principalmente orgánicos y con la menor cantidad de productos procesados posibles?
  4. ¿Tengo hábitos regulares para dormir, comer, trabajar?
  5. ¿Evito un estilo de vida sedentario y actividades como ver televisión o dormir todo el día?
Evalúa cuán bien estas cuidando de ti y de tu cuerpo, analiza si tienes algún hábito que no sea saludable, cuánto tiempo al día te dedicas para ti o si estas muy ocupado para cuidar de ti mismo. Con esta autoevaluación imagina como sería tu vida dentro de 15 ó 25 años de mantener tu actual estilo de vida, ¿consideras que para entonces podrías encontrarte saludable? Esta es una variable indispensable que debemos tomar en cuenta cuando tomamos decisiones, el tiempo, como me encontraré en una determinada cantidad de años de continuar con esta situación, ello nos permitirá mejorar nuestros hábitos y por lo tanto calidad de vida.

Aunque de manera directa no lo estamos diciendo, cuidar de nosotros nos hace valorarnos, apreciarnos: dedicamos tiempo para cuidarnos, para alimentarnos bien y comer solamente lo mejor, para mantenernos aseados y limpios, para vernos bien y sentirnos bien, para exfoliar las células muertas e hidratar nuestra piel, tomamos tiempo en realizar nuestros hobbies y actividades que nos gustan: como leer, estudiar un idioma, aprender mecánica, aprender computación, senderismo, etc. Tiempo para limpiar y organizar nuestros espacios físicos, algo de dinero en comprar unas flores o renovar parte del guardarropa (con sensatez claro está), reflexionamos para conocernos mejor, para comprender nuestras reacciones y necesidades. Entonces todo esto es una inversión: de recursos, tiempo, dinero. Y como tal es percibido por nosotros en el subconsciente, invertimos en nosotros y es así porque tenemos valor, paulatinamente vamos ganando autoestima y confianza en nosotros mismos porque sabemos que CUESTA ser quien somos, comenzamos a valorarnos y no permitimos que otros se aprovechen de nosotros. Es algo muy diferente a exigir un valor que es falso porque no viene de adentro, no es un valor que realmente creemos merecer porque no nos ha costado nada, no hemos trabajado fuerte por conseguirlo, entonces como no lo tenemos, lo exigimos del exterior, lo pretendemos tener a fuerza de nuestras parejas para compensar el vacío que sentimos dentro, pero es ilusorio, no es un valor verdadero.

A medida que transcurre el tiempo todas estas actividades se hacen más fáciles de cumplir, incluso, hacer cosas contrarias ya no resultará tan agradable, pues sabemos que será opuesto a aquello en lo que hemos trabajado y dedicado tanto esfuerzo, comenzamos a hacernos cargo de nosotros mismos, comprendemos que somos los únicos responsables de nuestras vidas, de nuestro cuidado, los únicos responsables de darnos aquella seguridad que nos hace brillar, que nos hacer ser originales y destacar entre la multitud, nos hace llamativos, pues al valorarnos atraemos el valor a nuestras vidas como un imán, brillamos con energía propia, y ya más nunca nos permitiremos ser la alfombra de alguien más, seremos nosotros quienes escogemos quién entra y quién sale de nuestras vidas, seremos quien toma la decisión inteligente de alejarse de aquello que sabe que no es conveniente ni provechoso.


No hay comentarios.: