El Camino al éxito
Una vez que dimos aquel primer paso, ahora es solo cuestión de prestar atención a aquello que queremos lograr, marcarnos un destino, un propósito, y dedicar nuestra atención para alcanzarlo.
06 Etapa: Recorrer el Camino
Finalmente, luego de semanas o incluso meses, hemos puesto en práctica todas la etapas, aprendimos a agregar valor a nuestra vida y a la de otros, y tenemos claramente definido el destino aspiramos alcanzar.
Es momento de mirar atrás, sentirnos orgullosos de los logros alcanzados, de todos y cada uno de los pasos avanzados, y celebrar lo lejos que hemos llegado, ahora solo queda recorrer de manera apacible el camino que tenemos por delante, disfrutar cada paso que avanzamos en el, pues la felicidad no es un destino especifico, la felicidad esta en cada paso que damos en la vida, simplemente hay que saber reconocerla y disfrutarla.
Vivir el presente
Si recuerdan durante la cuarta etapa, les hablaba sobre el tiempo, el efecto a largo plazo de las acciones con respecto al valor. Sin embargo, estas proyecciones del tiempo fuera del presente deben ser cuidadosamente utilizadas para planificar un futuro, o para aprender de un pasado.
Por lo general vivir en el pasado nos hace añorar aquello que ya no existe, el apego por lo que ya no está es lo que mantiene nuestras mentes en el pasado, gastamos la energía en aferrarnos con todas nuestras fuerzas a lo que el tiempo ya desmoronó. Por el contrario, vivir en el futuro nos hace sentir ansiedad por lo que está por llegar, si nuestras intenciones tienen alguna expectativa o agenda, nos causan aflicción por la larga espera hasta llegar al resultado deseado, que por lo general nunca llega, pues inmediatamente tras alcanzar lo que deseamos, aparece algo en el futuro próximo que se transforma en el objeto de nuestro deseo. Adicionalmente recordemos que las acciones realizadas con la expectativa de un resultado, son lo opuesto al amor, y no es desde esta perspectiva que queremos actuar.
Estas ideas nos permiten vislumbrar el camino correcto a seguir, que es vivir el presente, disfrutar cada paso que damos por alcanzar nuestras metas, vivir intensamente y con amor cada momento, procurando ser verdaderamente felices, y sin olvidar que ahora somo un ejemplo a seguir para muchas personas más, como ví en una imagen: "Se pueden encender miles de velas con la luz de una sola vela, sin que esto acorte su existencia, y la felicidad nunca decrece por ser compartida" ahora es nuestro trabajo ser esa felicidad que se contagia a miles de personas, ser fuentes de inspiración para otros.
¡Porque yo lo valgo!
Este camino recorrido nos ha permitido profundizar el valor que poseemos, somos conocedores de nuestros talentos y nuestras debilidades, sabemos de sobra el tiempo invertido en cuidar de nosotros mismos. Ahora vemos el mundo de manera diferente, y comprendemos lo que valemos, de manera análoga intuimos aquello que merecemos, sin necesidad de imponer puntos de vista, sin necesidad de demandar atención, afecto, admiración ni respeto. Simplemente entendemos que el valor de aquello destinado para nosotros debe estar acorde con el valor que tenemos, y bajo ninguna circunstancia nos conformaremos con menos.
El hecho de que nosotros reconozcamos el valor que tenemos, no quiere decir que todas las personas a nuestro en rededor lo van a hacer también, y mucho menos que seremos como un magneto que atrae a todas las personas, muchas veces los humanos tienden a tener estas tendencias ilusorias, y al descubrir que el resultado no es aquel que esperaban terminan decepcionados o desencantados. Sin embargo la realidad de la vida es mucho más sencilla y menos fantástica de lo que la gente espera, igualmente existirán personas que pretenderán maltratarnos o abusar de nosotros, la diferencia principal radica en que esta vez no lo permitiremos.
Cada peldaño que ascendemos nos acerca un poco más a nuestra meta, y nos permite ver con claridad el pasado que ahora parece tan distante, nuestra vida ahora esta planificada en base a plazos más largos que el próximo fin de semana o la próxima fiesta. Hemos aprendido la importancia de cuidar de otros sin descuidarnos a nosotros mismos, y avanzamos cada día en dirección al éxito.
Es momento de mirar atrás, sentirnos orgullosos de los logros alcanzados, de todos y cada uno de los pasos avanzados, y celebrar lo lejos que hemos llegado, ahora solo queda recorrer de manera apacible el camino que tenemos por delante, disfrutar cada paso que avanzamos en el, pues la felicidad no es un destino especifico, la felicidad esta en cada paso que damos en la vida, simplemente hay que saber reconocerla y disfrutarla.
Vivir el presente
Si recuerdan durante la cuarta etapa, les hablaba sobre el tiempo, el efecto a largo plazo de las acciones con respecto al valor. Sin embargo, estas proyecciones del tiempo fuera del presente deben ser cuidadosamente utilizadas para planificar un futuro, o para aprender de un pasado.
Por lo general vivir en el pasado nos hace añorar aquello que ya no existe, el apego por lo que ya no está es lo que mantiene nuestras mentes en el pasado, gastamos la energía en aferrarnos con todas nuestras fuerzas a lo que el tiempo ya desmoronó. Por el contrario, vivir en el futuro nos hace sentir ansiedad por lo que está por llegar, si nuestras intenciones tienen alguna expectativa o agenda, nos causan aflicción por la larga espera hasta llegar al resultado deseado, que por lo general nunca llega, pues inmediatamente tras alcanzar lo que deseamos, aparece algo en el futuro próximo que se transforma en el objeto de nuestro deseo. Adicionalmente recordemos que las acciones realizadas con la expectativa de un resultado, son lo opuesto al amor, y no es desde esta perspectiva que queremos actuar.
Estas ideas nos permiten vislumbrar el camino correcto a seguir, que es vivir el presente, disfrutar cada paso que damos por alcanzar nuestras metas, vivir intensamente y con amor cada momento, procurando ser verdaderamente felices, y sin olvidar que ahora somo un ejemplo a seguir para muchas personas más, como ví en una imagen: "Se pueden encender miles de velas con la luz de una sola vela, sin que esto acorte su existencia, y la felicidad nunca decrece por ser compartida" ahora es nuestro trabajo ser esa felicidad que se contagia a miles de personas, ser fuentes de inspiración para otros.
¡Porque yo lo valgo!
Este camino recorrido nos ha permitido profundizar el valor que poseemos, somos conocedores de nuestros talentos y nuestras debilidades, sabemos de sobra el tiempo invertido en cuidar de nosotros mismos. Ahora vemos el mundo de manera diferente, y comprendemos lo que valemos, de manera análoga intuimos aquello que merecemos, sin necesidad de imponer puntos de vista, sin necesidad de demandar atención, afecto, admiración ni respeto. Simplemente entendemos que el valor de aquello destinado para nosotros debe estar acorde con el valor que tenemos, y bajo ninguna circunstancia nos conformaremos con menos.
El hecho de que nosotros reconozcamos el valor que tenemos, no quiere decir que todas las personas a nuestro en rededor lo van a hacer también, y mucho menos que seremos como un magneto que atrae a todas las personas, muchas veces los humanos tienden a tener estas tendencias ilusorias, y al descubrir que el resultado no es aquel que esperaban terminan decepcionados o desencantados. Sin embargo la realidad de la vida es mucho más sencilla y menos fantástica de lo que la gente espera, igualmente existirán personas que pretenderán maltratarnos o abusar de nosotros, la diferencia principal radica en que esta vez no lo permitiremos.
Cada peldaño que ascendemos nos acerca un poco más a nuestra meta, y nos permite ver con claridad el pasado que ahora parece tan distante, nuestra vida ahora esta planificada en base a plazos más largos que el próximo fin de semana o la próxima fiesta. Hemos aprendido la importancia de cuidar de otros sin descuidarnos a nosotros mismos, y avanzamos cada día en dirección al éxito.

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